Hilos tensores

 

Utilizamos unos hilos que pueden ser reabsorbibles o no reabsorbibles, para elevar ciertas zonas de la cara y cuello, que deben ir anclados debajo de la piel.

Se hace con un poco de anestesia local y se aconseja dejar unos esparadrapos puestos durante al menos dos días después.

La utilización de hilos tensores en Medicina Estética ha sido una práctica habitual desde hace décadas, tanto a nivel facial como corporal. En la actualidad estamos viviendo un nuevo auge de los hilos tensores con los nuevos hilos PDO (polidioxanona), también conocidos como “hilos mágicos” o “lifting coreano o japonés”. Se trata de una nueva generación de hilos tensores, cuya función es aportar el estímulo necesario para que la propia piel del paciente produzca, de forma natural, el colágeno responsable de reposicionar los tejidos y aportar firmeza.

Estos hilos se aplican mediante una técnica sencilla, sin incisiones ni suturas, y además, son reabsorbibles, lo cual aumenta de forma considerable su seguridad. La polidioxanona (PDO), es un material de sutura ampliamente utilizado por cirujanos cardíacos desde hace décadas, lo que demuestra su gran resistencia y un perfil de seguridad indiscutible. Su indicación es realzar los tejidos que sufren las consecuencias de la flaccidez incipiente, con lo que se consigue un rejuvenecimiento casi inmediato a nivel facial y corporal, en una sola sesión y de forma ambulatoria (sin pasar por el quirófano).

Hilos de oro: consiste en hacer una malla de hilos de oro debajo de la piel, que produce un estímulo continuo en la formación de colágeno, y tiene un efecto tensor mayor a los anteriores y más duradero ya que el oro es permanente.  Hilos de tracción que pueden ir anclados o no; se usan hilos que se enganchan en la piel y realizan una tracción y elevación hacia la zona la que va introducido también hay varios tipos de estos hilos (reabsorbibles, no reabsorbibles).

El efecto es más evidente sobre la flacidez que las anteriores.  Y los más eficaces son los que van anclados o suturados a una zona fija de la cara, normalmente al periostio. Si bien esta técnica ya requiere al menos 2 puntos de sutura, a pesar de los cuál es bastante simple y eficaz. Elegir un tipo u otro de hilo dependerá de que la piel se más o menos gruesa, más o menos flácida y edad de la paciente; en personas jóvenes se recomienda empezar por los más simples y poco a poco usar los otros.

De su interés:

  • Se utilizan los hilos para flacidez incipiente en personas adultas jóvenes.
  • Utilizamos hilos también para proyectar punta nasal o para proyectar mentón.
  • Podemos usarlos también para mejorar la flacidez del cuello.

Si se utiliza un hilo permanente el efecto durará más, generalmente más de 2 años, e incluso pasado este tiempo se puede volver a traccionar de los mismos hilos y volver a conseguir el efecto inicial.