Doctora López
Doctora Carmen López
25.03.20

Nunca se pierde el tiempo haciendo salud en casa, ahora es una responsabilidad

El confinamiento en el domicilio al que responsablemente nos vemos abocados para parar el avance del coronavirus, COVID-19, tiene efectos inmediatos en nuestras rutinas de vida y, consecuentemente, en nuestra salud y bienestar. Como elementos perniciosos que nos afectan pueden ser, entre otros, la ociosidad al reducir nuestra actividad diaria, el estrés al que nos vemos sometidos por las posibles consecuencias del avance de la enfermedad, la incertidumbre de la situación económica y laboral e, incluso, la afectación de las relaciones personales en familia.

Todos estos aspectos se traducen estéticamente a un incremento del peso, a un deterioro de nuestra piel por la falta de irradiación de luz solar (vitamina D), al decaimiento de los cuidados personales preventivos, al afeamiento de la cara por bolsas y ojeras por la mala calidad del sueño y a un incremento del peso por reducción del ejercicio físico y la actividad, entre otros.

Incluso en una situación tan complicada por la evolución de esta pandemia, es muy importante poner en el principio de la lista de deberes cuidar la salud y, por ende, nuestro estado físico, estético y mental.

Una buena imagen irradia entre nuestros seres más cercanos optimismo ante las crisis, mantener un rigor alimentario mediante el control de la ingesta excesiva de calorías nos permite evitar sobrepeso, dormir adecuadamente nos hace -además de cuidar nuestro rostro- más ágiles en las tomas de decisiones y en la asimilación de la información.

Estar sanos y bien cuidados no es tampoco un tema personal, también nos prepara mejor para afrontar una posible enfermedad y ser un muro de contención cara a proteger a nuestros ciudadanos y seres más queridos.

Dra. María del Carmen López
Directora
Clínicas Doctores López